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04 juin 2008

La Conciergerie (antigua prisión de París) (espagnol)


histoire

La historia de la Conciergerie se confunde, hasta la segunda mitad del siglo XIV, con la del Palacio de la Cité. cuando Carlos V decide cambiar el Palacio por el hotel Saint-Pol, mantiene allí su administración (Parlamento, Cancillería, Tesorería) y nombra un encargado de la guardia. Fue en ese momento cuando comenzó la historia de la prisión de la Conciergerie, que debe su nombre en principio al alojamiento del encargado de la guardia "el conserje", personaje importante, y verdadero intendente del rey que tenía numerosos poderes y privilegios.

Al caer la monarquía, el Tribunal revolucionario, creado por la Convención en 1793, se apodera de la prisión de la Conciergerie. El temible Fouquier-Tinville desarrolla aquí su tarea de fiscal publico. En dos años, más de 2 700 personas condenadas a muerte vivieron sus últimos momentos en la Conciergerie: muchos desconocidos, algunos aristócratas, científicos, gente de letras... Entre los cuales los más célebres fueron la Reina María Antonieta, el poeta André Chenier, los 21 diputados girondinos declarados culpables de conspiración contra la República y Robesierre, el hombre del período revolucionario de la "Terreur"...

El siglo XIX verá también como se van sucediendo numerosos prisioneros, y entre ellos al general chuán Cadoudal, el mariscal Ney, el príncipe Napoleón y los anarquistas Orsini y Ravachol...

En 1914, la Conciergerie, monumento declarado de interés artístico, deja de ser una prisión. Desde entonces puede ser visitado por el publico.

Testimonio de la arquitectura civil medieval

La construcción de la Conciergerie fue realizada por Felipe el hermoso, nieto de San Luis, que mandó remodelar y ampliar el Palacio de la Cité. de aquella época todavía existe la sala de guardia, la sala del personal de armas y la calle de París, que constituyen uno de los más hermosos ejemplos de la arquitectura civil medieval. Del mismo modo, existe las tres torres redondas que marcan la fachada de la Concieregerie: la torre de César, llamada así en recuerdo de la presencia romana; la torre de plata, alusión al tesoro real que se habría guardado allí; la torre Bonbec, que debe su nombre al hecho de que en ella se encontraba la sala en la que se practicaba la "question" (la tortura), que obligaba a confesar a los torturados.

Hacia el año 1350, el rey Juan el Bueno comenzó nuevas reformas, ordenando construir las cocinas y, en el ángulo nordeste del Palacio, una atalaya rectangular, llamada torre del reloj, pues allí fue instalado el primer reloj público del país. Este reloj fue reemplazado en 1585 por el de German Pilon, aun allí, una obra maestra de esfera coloreada, enmarcada por las alegorías de la Ley y la Justicia.

Incendios y progresivos deterioros fueron modificando profundamente el aspecto del Palacio de la Conciergerie. En el siglo XIX, sacrificando algunos edificios, salvando otros y creando avenidas alrededor de la île de la Cité, se modificó su acceso. Pero que alguien se imagina lo que era la Gran sala de la primera planta (en la actualidad sala de esera - de los Pasos Perdidos- del Palacio de justicia): una sala inmensa, sostenida por una hilera de pilares que la separaba en dos naves cubiertas por bóvedas con artesonado. Paredes y pilares estaban adornados con unas estatuas que representaban a reyes de Francia. En este lugar oficial se encontraba la mesa de mármol a la que se sentaba el rey durante las recepciones y las sesiones solemnes.

Salas medievales

La sala de guardia fue edificada hacia el año 1310 por Felipe IV el hermoso y servía de antecámara en la planta baja de la Gran sala en la que el rey celebraba sus "sesiones solemnes" y donde tuvo su sede el Tribunal revolucionario desde el 2 de abril de 1793 al 31 de mayo de 1795. Tres pilares dividen el volumen en dos naves de cuatro tramos abovedados con ojivas. Los capiteles del pilar central presenta unos bajorrelieves en los que se cree que en uno de ellos figura Eloísa y Abelardo.

El volumen de la sala del personal de armas es excepcional: de 64 m de largo, 27,5 m de ancho y con un 8,5 m de alto esencialmente, fue edificada entre 1302 y 1313 por Eguerrand de Marigny. Servía de comedor al numeroso personal, alrededor de 2 000 empleados al servicio del rey. Cuatro enormes chimeneas garantizaban la calefacción de la sala del personal de armas, que estaba por aquella época ampliamente iluminada por numerosas ventanas. En la pared sur existe todavía un fragrmento de la Mesa de mármol negro, en otra época situada en la parte alta de la Gran sala. Utilizada para los banquetes reales, fue la sede de diferentes tribunales.

Construido al principio del reinado de Juan el Bueno, el pabellón cuadrado de las cocinas estaba destinado para uso "común" del hotel del rey. Sólo se conserva el nivel bajo, abovedado con ojivas y donde se encuentran cuatro chimeneas de ángulo de dimensiones reales. Cada una de las cuatro chimeneas tenía uno o varios destinos particulares (productos de consumo, aves de corral, carnes...) y sus propios cocineros. Los cuatro tramos del oeste de la sala del personal de armas, denominados calle de Pontis, fueron aislados del resto de la sala por unas rejas y por una pared. Durante la revolución, fueron tristemente bautizados con el sobrenombre del verdugo, "Monsieur de Paris". Estos cuatro tramos acogieron a los "pailleux", prisioneros sin recursos que no podían alojarse "en la celda de pago".

La prisión revolucionaria

El pasillo de los presos era el eje principal de la prisión, por el cual los detenidos circulaban a su aire. El desacho del escribano es la reconstrucción del habitáculo en el que se inscribían, desde de su llegada, los nombres de los detenidos en los registros.

Actuando en realidad como un gobernador, el jefe de guardia, función instaurada en el siglo XIV, organizaba la seguridad y el aprovisionamiento de la prisión. Los condenados pasaban por el cuarto de aseo en donde se les desojaba de sus objetos personales, luego eran llevados al patio de Mai, donde eseraban las carretas para conducirlos a los lugares donde se les torturaba.

La pequeña capilla Real, llamada capilla de los Girondinos, existía ya ha en la Edad Media y fue restaurada y modificada en 1776. Se sabe que tradicionalmente se situaba allí el lugar en el que veintiún diputados girondinos eseraron su ejecución en la noche del 29 al 30 de octubre de 1793. La capilla de María Antonieta fue construida, de acuerdo con las intenciones de Luis XVIII, en el mismo lugar de la celda de la Reina, que fue por aquel entonces cortada por un muro: la mitad oeste fue unida a la capilla por un local en el que la tradición sitúa las últimas horas de Robesierre.

Rodeada de celdas cuyo confort variaba según las posibilidades pecuniarias de las detenidas, el patio de las Mujeres posee todavía la fuente en la que ellas lavaban su ropa, una de las mesas de piedra sobre las que ellas podían comer y el "rincón de los doce", donde los hombres podían, a través de las rejas, hablar con las mujeres. La reconstitución de la celda de María Antonieta fue hecha la mitad sobre la auténtica celda de la Reina y la otra mitad sobre el tramo que da al este. Un biombo la separaba de los guardias que se encargaban de su vigilancia.

En la primera planta, en una primera sala, a la izquierda, se exhibe la lista de los guillotinados encarcelados en la Conciergerie. El "barrio de los prisioneros" reconstruye una serie de calabozos tales como se presentaban en la época de la Revolución: el de los "pailleux"; el del los "pistoliers"; y finalmente el de los "personnages de marque". En las salas vecinas, documentos, grabados y textos autógrafos evocan cinco siglos y medio de vida carcelaria en la Conciergerie.
 
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